“Las personas en su estado natural son fundamentalmente buenas. Pero esta inocencia natural, sin embargo, está corrompida por los males de la sociedad”
Jean Jacques Rousseau
La cabaña de Rousseau
En el verano de 2023, tras conseguir una estancia en la Residencia Robert Garric de la Ciudad Universitaria de Paris, alquilamos un coche para viajar a Ermenonville en busca de la mítica cabaña de Jean-Jacques Rousseau.
El autor de “El contrato social” pasó sus útimos días de vida invitado por su amigo y admirador el conde de Girardin en su “château”, donde había construido un extraordinaio jardín inglés al gusto del filósofo, con numerosas referencias al mundo clásico, un templete en ruinas a imitación del templo de la Sibila de Tivoli cerca de Roma y un lago artificial con la isla de los álamos donde sería inhumado en 1778. Rousseau que no quería vivir en el palacio se refugió en una cabaña de piedra cercana que él mismo construyó con sus manos, un espacio para filosofar, meditar sobre la vida, la felicidad y la naturaleza.
En 1794 los restos de Jean-Jacques Rousseau fueron trasladados al Panteón de Paris donde están enterrados los hombres ilustres de la patria francesa. Allí descansa muy cerca de su eterno enemigo Voltaire.
El 31 de julio de 2023, en un frío y tormentoso día, iniciamos la búsqueda de la cabaña, recorriendo un frondoso bosque plagado de helechos y sin ninguna indicación que nos marcara el camino, solo con la ayuda de la aplicación GoogleMaps que llevábamos en el teléfono movil donde la teníamos localizada. Perdidos en mitad de aquel inmenso bosque y calados por la lluvia, saltamos una valla de unos terrenos militares y finalmente llegamos a la cabaña donde pudimos refugiarnos y esperar a que la lluvia cesara.
Nuestra sorpresa fue inmensa al descubrir que la cabaña donde había pasado los últimos días de su vida nada menos que Rousseau, uno de los pensadores mas influyentes de su época, estaba totalmente abandonada y expuesta al deterioro del tiempo, de los años y de cualquier persona o animal que por allí pasara.
Hoy en día toda la zona está siendo acechada por la especulación inmobiliaria, con proyectos para construir un parque temático a imitación del cercano Parque de Astérix o La Mer de Sable, orientados al turismo masivo familiar.
Es muy preocupante observar como los patrimonios históricos y culturales se van deteriorando en todo el mundo en manos de administraciones incapaces de poner en valor y conservar estos espacios, llevados por la presión de intereses económicos que solo buscan la rentabilidad a corto plazo.
Gracias a mi pareja Carmen y a mi hija Carmen José por acompañarme en esta búsqueda personal que tan buenos momentos nos regaló física y espiritualmente.
Gracias a los editores, Patricia y José Luis por confiar en este proyecto.








